CHAT Y EROTISMO
chat
| index
| chicas | fotos
del dia | caliente
Cada vez que hacíamos el amor mi marido me decía que quería que yo fuese una señora en publico y su putita en privado, cosa que a mi me excitaba , y fue tanta su insistencia que acabe por decirle una noche que me enseñase a ser como él quería, a lo que me pregunto que si estaba dispuesta a hacer todo lo que él quisiese, y le respondí afirmativamente. Después de acabar de hacer el amor me pregunto que si era cierto, y yo todavía excitada le ratifique el si. Estuve varios días caliente intentando imaginar que cosas le pasaban por su cabeza, pues sabía (le conozco) que algo planeaba, hasta que un día me dijo que me iba a rasurar, pues íbamos a ir a una tienda de tatuajes, y donde me lo iban a poner no era plan de ir con melena. Me afeito dejándome un minúsculo triangulo en el pubis, y me indico que junto a ese triangulito, en una zona baja (muy cerca de mis labios inferiores) pondríamos un pequeño corazón rojo y una cinta donde escribiríamos cómeme. Me puse muy cachonda con todo eso, y aunque con algo de reparo (estaba nerviosa excitada, y un poco asustada) fuimos por la tarde al lugar para tatuarme. Llamamos a la puerta, y salió un chico bastante atractivo y un poco raro de apariencia que nos introdujo en una habitación y nos pidió que esperásemos pues estaba acabando a otro cliente. Pude comprobar que mi esposo había elegido el sitio, el sitio del tatuaje, y la persona idónea para hacerlo, pues solo de pensar por donde me tendría que toquetear me estaba calentando, cuando me dijo mi marido -el tatuaje te lo tienen que hacer en dos sesiones, hoy y mañana por la tarde a ultima hora, y mañana vendrás sola.